martes, 7 de marzo de 2017

¡Viaje de ITACA a PITUKA!

Hoy he tenido el placer de rememorar años pasados, los ´80, cuando a la salida del Rockola o el Marquee, locales antagónicos pero ubicados uno junto al otro en la época de la movida madrileña, en horas nocturnas de juventud, nos acercábamos a la calle Fuente del Berro, lateral del Palacio de los Deportes, donde la abuela del actual dueño, cocinaba unos guisos "pá" matar el hambre de las noches de música y alcohol. Allí nos juntábamos con trabajadores de la Fabrica Nacional de la Moneda, gente de mala reputación, "peras" desorientados, rockeros, modernos de la nueva ola, literatos trasnochados y un sin fin de tribus de la época que cohabitábamos con el objetivo de conseguir el "santo grial" con el que satisfacer nuestro cuerpo. Este lugar era ITACA, un lugar que apenas podía dar de cabida a más de 30 personas en su interior, pero que en su exterior nos congregamos cientos. Eran otros tiempos, cuando el lugar abría hacia las 3 y media de la mañana, ya con gente esperando su apertura en el exterior. 

La cocina de Itaca era reconstituyente y ¡sanadora! a esas horas postnocturnas
Quien haya llegado hasta aquí, pensará que era un despropósito esas horas para comerse unos callos con garbanzos o una buena ración de chistorra e incluso una fabada. Todo lo contrario, era reconstituyente y ¡sanador!
Itaca


Tras un tiempo cerrado (desde 1996 como consecuencia de la aplicación a rajatabla de la ordenanza municipal) volvió a abrirse pasando a llamarse Pituka, dirigido por el nieto de la cocinera como os comente. Son nuevos tiempos y sus horarios han variado sensiblemente a pasar por el oficialísimo de 6 y media de la mañana a poco más de las 11 de la noche, excepto los días de "pabellón" que cierra un poco más tarde. La cocina, recordada de forma bucólica, no tiene nada que desmerecer a su anterior mentora, destacar los callos con ese gusto picantote del final, las croquetas CASERAS y el lacón a la gallega, donde no son "lonchitas" sino TACOS de lacón en la ración.

¡Gracias por seguir ahí!

miércoles, 18 de enero de 2017

La esencia de México en un restaurante para toda la familia

Junto al precioso  Parque del Retiro, pulmón de Madrid, en la Calle de Pío Baroja 9, a espaldas del Hospital Infantil del Niño Jesús, encontramos  La Terraza de la Mordida, un restaurante mexicano punto de encuentro para los amantes de la mejor gastronomía azteca.
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domingo, 11 de septiembre de 2016

Un almuerzo de domingo

Nuestras abuelas, las autenticas “chefs” de la cocina española.


En los últimos tiempos es noticia que uno de los problemas de las nuevas generaciones es la obesidad, que a la larga traerá consigo problemas de salud. Principalmente basan su origen en el olvido que se ha hecho de la dieta de la “abuela”, la que llaman la dieta mediterránea, una valiosa herencia cultural que representa mucho más que una simple pauta nutricional, rica y saludable.  Así lo reconoció y celebró la UNESCO inscribiendo la Dieta Mediterránea como uno de los elementos de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 En su cocina destaca el uso de aceite de oliva como materia prima de todos sus platos, cocinando los alimentos de temporada que en el mercado encontraban, donde las carnes, pescados, cereales y vegetales, conforman los nutrientes necesarios para una alimentación sana y saludable. 

En una comida con compañeros de trabajo, hablamos un poco de todo esto, donde unos comentaban que para ellos, los de cuchara eran sus platos preferidos, y otros los más sencillos de pescado o carne con sus  guarniciones de verduras. No sé si un nutricionista me cuestionaría la elección, pero el plato que con más agrado recuerdo, y sobre todo con cariño, son los huevos fritos con chorizo que preparaba la mía, aquellos domingos que me levantaba a “esas” horas, tras una salida de sábado noche.  Al final, todos reconocimos que efectivamente este era el más sencillo, ¡sorpresa!, cada uno tenía un ritual para su preparación y degustación.

Aquí os dejo la forma de cocinarlos en la cuál todos estuvimos de acuerdo:
  1. Vertemos aceite de Oliva Virgen Extra en una sartén, no en exceso, y salteamos el chorizo cortado en rodajas.
  2. Retiramos el chorizo ya frito, y en este mismo aceite caliente, freímos un par de huevos (si los tienes en la nevera, déjalos que cojan la temperatura ambiente primero), a fuego medio, para que la clara forme esas “puntillitas” y que la yema no cuaje en exceso.
  3. Servimos en un plato, junto al chorizo...y ya están. A disfrutar
Una recomendación, acompañarlos de buen pan de pueblo y una buena copa de vino. Lógicamente, en este este extremo, os recomiendo un vino Tierra de Castilla Tinto Finca Las Agrupadas Tempranillo-Syrah. Y si eres más de vino, lo puedes hacer con  “Semental” De Finca Las Agrupadas.